Real Club Deportivo Espanyol

Se salvó una etapa difícil en la que el club había llegado a convertirse en una de las mayores entidades polideportivas del país, segunda equipacion real sociedad con numerosas y exitosas secciones entre las que nació el primer filial madridista donde el club foguearía a jóvenes promesas antes de incorporarlos al primer equipo: la Agrupación Deportiva Plus Ultra. Quedó así de manifiesto la filosofía del club de anteponer las personas antes que las entidades. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su preocupación en la cumbre de Glasgow ante la falta de garantías que ofrecen los anuncios de estrategias de descarbonizació de las empresas. En la final levantó el trofeo luego de resultar victorioso ante San Isidro. Este trofeo fue disputado en adelante por el campeón de Europa y el campeón de Sudamérica (ganador de la Copa Campeones de América, homóloga de la Copa de Europa) para dilucidar quién era el mejor equipo del mundo.

Las cinco Copas de Europa consecutivas se mantienen como la mejor actuación lograda nunca por un equipo en la historia de la competición. Pese a la tardía fundación del segundo equipo, contaba desde décadas antes con unas categorías inferiores o de formación, reflejadas en la actualidad con el área deportiva del R. C. D. Espanyol y considerada como una de las mejores y más prolíficas canteras del territorio nacional. La primera vestimenta del equipo es, desde su fundación en 1989, de rayas rojas y blancas, de donde proviene uno de los apodos del club; «Rojiblancos». Los viejos ídolos del club dieron paso un equipo integrado por jóvenes españoles como Enrique Pérez Pachín, Pedro de Felipe, Manuel Sanchís, José Martínez Pirri, Ignacio Zoco, Paco Serena, Amancio Amaro, Ramón Grosso o Manuel Velázquez; todos ellos capitaneados por el veterano Paco Gento. En tenis, que había sido reforzado por distintos jugadores, destacó la figura de Manuel Santana, campeón del Campeonato de Wimbledon en 1966 con el escudo del club madridista en el pecho.

Las desaparecidas secciones de rugby y atletismo dejaron únicamente el fútbol, la lucha -creada justo unos días antes del estallido de la guerra-, la natación y al baloncesto como deportes representantivos del club, mientras que disciplinas como la sección femenina de baloncesto que conquistó el campeonato de Castilla en 1934, el mismo año de su fundación, se vieron muy mermadas. Aunque contaba con estrellas como Manuel Fernández Pahiño, Miguel Muñoz o Luis Molowny, el cuadro merengue pasó las siguientes campañas entre los equipos de la media tabla. Asistencia de Carlos Fernández. El club, que no consigue levantar cabeza tras los acontecimientos sufridos en España, vive sus peores momentos deportivos en sus principales secciones de fútbol y baloncesto, aunque no así en las restantes, donde siguen con su crecimiento y conquista de títulos. Con motivo de buscar nuevos y talentosos futbolistas, y tratando de no realizar grandes desembolsos económicos y a la vez un mayor compromiso con el club, originalmente mantenía diversos acuerdos con varios clubes madrileños que le hacían las veces de cantera desde 1930. De ellos se nutría de jugadores que le resultaran interesantes para su primer equipo a cambio de material deportivo y ayudas deportivas y económicas para sus desarrollos.

Eso se vio reflejado en la fundación de nuevas secciones deportivas como las secciones de tenis, boxeo, bolo palma, pelota, balonmano, gimnasia, halterofilia, remo, y ajedrez. Se llegó así al 6 de marzo de 1952, fecha del 50.º aniversario de la fundación de la entidad, para la cual el presidente Bernabéu organizó diversos actos entre los que destacaron la disputa de un torneo internacional de fútbol y otro de baloncesto. También cabe destacar algunos nombres propios que ejercieron de entrenador en el filial del conjunto indálico, tales como: Francisco Rodríguez, Miguel Rivera, Fran Fernández, Constantin Gâlcă y José María Salmerón entre otros. Fue ya tras la retirada del jugador en 1966, cuando el conjunto blanco volvió a ganar la Copa de Europa venciendo en la final al Fudbalski klub Partizan de Belgrado por 2-1, después de los dos subcampeonatos anteriores, con el recordado popularmente como el «Madrid Yé-yé». Santiago Bernabéu se convirtió en vicepresidente y colaborador directo de la iniciativa de Gabriel Hanot, editor del diario francés L’Équipe, de fundar la Copa de Europa. «magiares mágicos», se sumaron a una plantilla que más tarde fue conocida como el «Madrid de Di Stéfano» y que ganó nueve ligas, una Pequeña Copa del Mundo, una Copa Intercontinental y dos Copas Latinas en 1955 y 1957 (que fueron un primer intento de organizar un torneo de prestigio entre clubes de Europa).